Dakota Johnson: De la dinastía de Hollywood al tropiezo de Madame Web

Un linaje cinematográfico

Dakota Mayi Johnson, nacida en Austin, Texas, el 4 de octubre de 1989, no es una extraña a los focos ni a la presión de la industria. Hija de los célebres actores Melanie Griffith y Don Johnson, lleva la interpretación en el ADN. A sus 36 años, la actriz y modelo estadounidense ha consolidado una carrera con hitos significativos, siendo mundialmente reconocida por encarnar a Anastasia Steele en la trilogía de Cincuenta sombras de Grey. También se ganó el respeto de la crítica televisiva con su papel de Kate Fox en la serie Ben and Kate para la cadena FOX. Sin embargo, su trayectoria reciente ha sufrido un revés inesperado con su incursión en el género de superhéroes.

La controversia de Madame Web

Su participación en Madame Web (2024), donde interpreta a Cassandra Webb, ha dado mucho que hablar, y no precisamente por los motivos adecuados. La cinta, distribuida por Sony Pictures Releasing, ha sido objeto de duras críticas, señalando la actuación de Johnson como uno de los principales problemas. Durante gran parte del metraje, la actriz parece visiblemente desinteresada, transmitiendo al espectador la sensación de que considera que el papel está por debajo de su nivel. Esa falta de compromiso en pantalla no ha pasado desapercibida y ha sido un punto central en el análisis del fracaso de la película.

Caos tras las cámaras

Las entrevistas posteriores al estreno han aclarado que esa apatía visible tenía una raíz profunda: serios problemas de producción. Johnson ha sido bastante franca al respecto, sugiriendo que fue víctima de un cambio de rumbo creativo no consensuado. Según sus propias palabras, firmó para un proyecto que, durante el rodaje, se transformó en “algo completamente diferente”. La intérprete expresó la frustración de sentirse atrapada haciendo una película que no era la que había acordado inicialmente, una tensión que finalmente se filtró a su interpretación. Además, reconoció lo difícil que resulta, a nivel personal, formar parte de algo que acaba siendo “destrozado” por la opinión pública.

El rechazo a la tecnología CGI

Más allá de los problemas de guion, el aspecto técnico supuso un calvario para la actriz. Madame Web marcó su primera experiencia en una producción cargada de efectos generados por ordenador (CGI), y el resultado fue traumático para ella. Johnson describió el proceso de actuar frente a pantallas azules, simulando reacciones a explosiones falsas, como una experiencia “absolutamente psicótica”. La vivencia fue tan negativa que ha sentenciado su futuro en este tipo de cine: ha admitido que nunca volverá a participar en proyectos de esta naturaleza.